Blancos y colorados siguen intercambiando apoyos y cargos

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Según informa El Observador, Lacalle espera la respuesta de Talvi por la cancillería que le ofreció tras la elección del 27 de octubre.

Lacalle se ha esmerado en convencer a la gente de que esperará al 25 de noviembre para hablar de cargos con sus aliados, dibujando coincidencias inexistentes entre los partidos de la coalición e intentando conseguir la famosa foto del grupo, pese a las discrepancias de sus líderes.

Sin embargo, según informa el periódico, Lacalle “le hizo un ofrecimiento a Ernesto Talvi del que espera respuesta: quiere tenerlo en el Poder Ejecutivo como ministro de Relaciones Exteriores”.

Tras las elecciones de octubre, Talvi transmitió a sus colaboradores más cercanos el ofrecimiento y aún no ha tomado una decisión, según confirmaron a El Observador fuentes blancas y coloradas. Esa posibilidad fue uno de los temas de la reunión con Julio María Sanguinetti realizada el 29 de octubre. Ese día, los líderes de Ciudadanos y Batllistas analizaron las “perspectivas” y las distintas “opciones” que puede tener Lacalle Pou.

Consultado por El Observador, el diputado del Partido Colorado Ope Pasquet, que integra el comando político de Ciudadanos, señaló que sería bueno para la coalición que Talvi estuviera en el gabinete.

Por su parte, el senador electo Adrián Peña dijo en una entrevista con El Observador que “no será lo ideal pero será lo mejor porque le dará visibilidad en cuanto a su capacidad real de hacer las cosas y esos son beneficios para el sector”.

Una vez más, queda demostrado el verdadero interés de las cúpulas blancas y coloradas, sacando cuentas del rédito político que podría generar a unos y otros los distintos cargos negociados, en lugar de estar pensando en su proyecto para la gente.

Tal como se preveía, el acercamiento de los partidos y la posterior firma de un acuerdo solo disfrazó el reparto de cargos que había detrás y evidenció la falta de articulación programática y de verdaderas coincidencias de ideas: al final era solo por los cargos, como siempre, y eso demuestra la debilidad de la alianza y pone serias dudas sobre su durabilidad.